En el foco
Entrevista con el nuevo director general de Ancert, Alberto Martínez Lacambra
Ex Consejero Delegado de Aguas de Barcelona y Director General de AGBAR en Cataluña. También fue consejero delegado de Aquagest Services Company y gerente general en Inversiones Aguas Metropolitanas (Chile).
En el sector público ha colaborado en la gestión del Instituto Metropolitano de Promoción del Suelo y Gestión Patrimonial (IMPSOL) y con entidades dedicadas al transporte público, finanzas públicas, y servicios generales. Asimismo, ha sido profesor de Economía de la Empresa en la Universidad Autónoma de Barcelona, además de participar en seminarios, conferencias, másteres y postgrados.
¿Cómo está siendo su ‘aterrizaje’ en Ancert?
El aterrizaje está resultando de máxima intensidad y, a la vez, ilusionante. Es un momento histórico, pues la entrada en vigor de la ley 11/2023 supondrá un salto exponencial en el proceso de digitalización, no solo en el ámbito de la función notarial, sino en la esfera empresarial y ciudadana.
Me he encontrado un equipo de primer nivel, tanto en lo profesional como en lo personal. Un grupo de profesionales que de forma permanente piensan en cómo mejorar y facilitar la actividad de las notarías. Cuando te cuentan los proyectos y las distintas actividades que se desarrollan, se percibe el orgullo de trabajar para el Notariado.
¿Qué objetivos y retos deberá abordar?
Lo más inminente, fruto de la ley 11/2023, a partir del próximo 9 de noviembre, es la entrada del protocolo electrónico, así como el otorgamiento y autorización a través de videoconferencia. Como apuntaba, va a suponer una aceleración en este imparable viaje de la digitalización, con extraordinaria relevancia social.
Es cierto que estos cambios no siempre son de digestión rápida por parte de la sociedad, pero hemos de ser capaces de explicar, entre todos, las bondades y ventajas que va a conllevar para nuestras empresas y para la ciudadanía en general.
En particular, ¿cómo afronta un momento tan relevante ante la inminente entrada en vigor de la Ley 11/2023, de 8 de mayo?
Al servicio del Notariado
Constituida en 2002 para dotar a los casi 3.000 notarios de firma electrónica reconocida, en Ancert trabajan más de 300 profesionales que prestan servicios a las notarías, los 17 colegios notariales y el Consejo General del Notariado. En la actualidad tiene dos sedes: una en San Cugat del Vallés (Barcelona) y otra en Madrid.
"Es un momento de máxima responsabilidad para el Notariado, y para los que apoyamos esa función. Debemos conseguir que ese fenómeno imparable que es la digitalización no suponga la más mínima renuncia a ese bien tan preciado que es la seguridad jurídica. La institución notarial es la garante para que la ciudadanía pueda ejercer la autonomía de su voluntad en sus relaciones y negocios jurídicos. Si como ciudadanos queremos seguir gozando de esa autonomía, es imprescindible fortalecer en esta dimensión digital la presencia de la función notarial, de lo contrario implicará sentar las bases para debilitar el ejercicio de nuestra libertad individual como ciudadanos.
El desarrollo tecnológico de los notarios españoles es un modelo en Europa. Desde su experiencia profesional, ¿cómo lo valora?
La tecnología de la que dispone el Notariado español es un referente, no solo europeo, sino mundial. Los datos de los que dispone, gracias al Índice Único, permiten afirmar que es la base de datos que recoge con mayor inmediatez las tendencias de cambio en la economía y en nuestra sociedad.
Desde mi experiencia profesional, puedo decir que la informática del Notariado ha tenido un papel esencial en la ejecución del programa Kit Digital en el marco del Plan de Recuperación Transformación y Resiliencia, ya que, ha permitido que la consulta de poderes se realizara de forma robotizada, con una efectividad del 98% en la respuesta, lo que hizo posible y viable un programa de subvenciones que, en este momento, está cerca de 300.000 empresas beneficiarias.
¿Qué proyectos hay en curso o en estudio?
Tal como ya he mencionado, el protocolo electrónico y la videoconferencia, aunque más que proyectos en este momento ya son realidades.
Antes me refería al Índice Único; somos conscientes de la sobrecarga que supone para las notarías el completar estos datos, para ello estamos iniciando un proyecto del uso de la inteligencia artificial para la lectura del protocolo y, así, intentar aligerar esa carga y mejorar la calidad del dato. La puesta en valor de esos datos es otro aspecto que nos deberá ocupar en el corto plazo.
Si conjugamos el contenido de la ley 11/2023 y la experiencia que hemos tenido en la consulta de poderes en el programa Kit Digital, sugiere la creación de un ecosistema que, sin duda, podrá facilitar la actividad de las entidades financieras, y reafirmará la posición del Notariado en el ámbito financiero.
Además, hay un sinfín de proyectos, que van desde el ámbito de sistemas, hasta recursos humanos, pasando por la atención a usuarios, con un objetivo esencial que es facilitar la actividad en las notarías.
También debemos procurar que Ancert esté conectada y relacionada, de forma permanente, con entidades públicas y privadas que, por su relevancia y posicionamiento, nos permitirán una mejor comprensión del entorno, lo que redundará en un mejor servicio a la institución notarial.