Conocernos
Xenia Rambla, aprender y escribir como motor de la vida
Una vez aprobadas las oposiciones, el primer destino de Xenia como notaria fue Puebla de Guzmán, en Huelva, para continuar, posteriormente, en Cataluña (Sant Sadurní d’Anoia y Vilanova i la Geltrú) y acabar en el Colegio Notarial de Valencia, donde, en la actualidad, ejerce como notaria de Sagunto-Puerto y es archivera de ese distrito notarial.
Apasionada por la literatura, Rambla confiesa que Los Tres Mosqueteros, de Alejandro
Dumas, fue el primer
libro sin ilustraciones que marcó su infancia. Aunque asegura que desde niña le han
gustado las historias, fue
tan solo hace doce años cuando se animó a escribir su primera novela, Contando Olas, la
historia de tres
generaciones de mujeres con un encuentro final. A esta primera novela le han seguido:
Mate, que la
llevó a ser finalista del prestigioso Premio Planeta; Tan Adentro, novela psicológica
con doble giro final;
y Unicornia, de misterio y humor. Además, en su haber cuenta con otras dos novelas en
proceso de escritura:
Tirar Palante, de temática social; y una novela coral con un grupo de escritores que se
encuentra en fase
de revisión.
Más allá de su interés por el derecho y la literatura, si hay algo que caracteriza a Xenia, es su curiosidad y pasión constante por seguir aprendiendo. De hecho, cursó el Grado en Psicología, obteniendo el título de mediadora y, durante la pandemia, comenzó la carrera de Historia del Arte. Rambla considera que siempre hay tiempo para lo que a uno le entusiasma, y opina que “lo que mueve a la acción es la motivación, y la excitación, en definitiva, la provoca la emoción”. En este sentido, además de leer y escribir, disfruta pintando, es preparadora de grupos de opositores, hace monólogos en las reuniones de su promoción de notarios, participa en fundaciones…
Xenia Rambla es, en definitiva, el claro ejemplo de que es posible vivir una vida con múltiples facetas. “Aprender me hace disfrutar y, sobre todo, me hace sentir viva. Es una forma de estirar la fugacidad de la existencia, y de reunir momentos que formarán parte de tu memoria cuando volvamos a fundirnos en la energía cósmica. No sabemos si en otras vidas podremos, por ejemplo, leer; así que, aprovechemos al máximo ésta”, concluye Xenia.