Boletín Nº7 Abril - junio 2025

Conocernos

Héctor Alonso, el ejemplo de una nueva generación

“Opositar me ha enseñado más sobre mí mismo que cualquier otra experiencia anterior”

Natural de Montilla (Córdoba), Héctor decidió opositar cuando descubrió el Derecho Civil mientras estudiaba el doble grado de Derecho y ADE en la universidad. A sus 26 años, y tras poco más de dos años de intensa preparación, ha conseguido ser el número uno absoluto de la promoción de notarios 2024, a la que se presentaron 796 candidatos. Una vocación que le viene de familia -su madre también es notaria- y que le apasiona por el trato cercano que tiene con la ciudadanía.

Héctor comenzó a opositar en 2022, preparándose primero en Córdoba y después en Madrid. Durante ese tiempo, su día a día giraba en torno al estudio, organizando jornadas de más de diez horas en las que la disciplina y la constancia eran sus mejores aliadas. “Estudiaba de 8:00h a 21:15h haciendo pequeños descansos para comer, hablar con mi familia o hacer ejercicio”, recuerda.

Un exigente proceso en el que tuvo la oportunidad de descubrir una capacidad de perseverancia que reconoce no saber que tenía. A pesar de estar agotado, sin dormir o con preocupaciones personales, Héctor seguía su plan de estudio con firmeza. “Opositar me ha enseñado más sobre mí mismo que cualquier otra experiencia que haya vivido hasta ahora”, asegura. También recuerda anécdotas curiosas como el día en que, durante su último “completo” antes del primer examen, una tormenta hizo que la luz de casa de su preparadora comenzara a fallar, quedándose a oscuras en plena sesión de cante. “Continué cantando los temas, mientras la luz iba y venía. Un episodio que refleja la capacidad de adaptación que uno acaba desarrollando en esta preparación”, afirma.

El día que finalmente se publicó la lista de aprobados, Héctor se encontraba en un hotel de Barcelona junto a su padre. Cuando vio su nombre sintió “una mezcla de incredulidad, alivio y emoción” que compartió junto a él. Fue su propio padre quién, al ver la calificación de su hijo, le sugirió comprobar en qué puesto había quedado. “En un primer instante no me percaté de que había obtenido la mejor nota de mi tribunal”, confiesa. “Al confirmarlo, la sorpresa fue aún mayor. Esa noche salimos a cenar para celebrarlo, con la sensación de haber culminado una etapa”. Sin embargo, al terminar la oposición, la desconexión no fue inmediata.

Héctor nos cuenta que había interiorizado tanto la rutina de estudio que le costaba darse permiso para descansar. Por suerte, poco a poco fue aprendiendo a disfrutar sin sentir culpa. El ejercicio físico —especialmente el gimnasio—, quedar con sus amigos y leer libros sin la presión de tener que memorizar, son ahora sus principales vías de distracción. También busca tiempo para implicarse en la formación de otros opositores y “devolver así el favor que me hicieron mis preparadores, Javier de la Torre e Isabel Cruz”.

Con una mirada puesta en el futuro, Héctor imagina que dentro de unos años las notarías estarán “mucho más informatizadas, con nuevas tecnologías, tareas automatizadas y procesos más simples. Algo que mejorará la función notarial, permitiendo a los notarios y trabajadores centrarse en la esencia de su labor, que no es otra que atender y ayudar a los ciudadanos que acuden a ella”, destaca.

En este sentido, reconoce cómo el Centro Tecnológico del Notariado ya está liderando esta transformación tecnológica. “Al conocer la labor del Centro me impresionó la cantidad de herramientas que ponen a nuestra disposición para facilitarnos el trabajo, por ejemplo, SIGNO, el Índice Único Informatizado, el envío de copias electrónicas o el nuevo sistema de gestión de pago y cancelación de hipotecas. Todas ellas garantizando la seguridad y trazabilidad de los datos que gestionamos”.

Los jóvenes —comenta—, también tienen un papel importante en este impulso digital, “hemos crecido con la tecnología y creo que podemos aportar una visión nueva y práctica”. El Notariado tiene mucho que aportar a la sociedad y esta nueva generación viene a contribuir a que esa aportación sea aún “más visible, innovadora y cercana”, concluye.

Héctor Alonso disfrutando de un rato de lectura en su tiempo libre.