Boletín Nº8 Julio - Septiembre 2025

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Luis Jiménez, director de Ciberseguridad del CTNotariado

“Lo que me guía siempre es la actitud de servicio y la íntima satisfacción del deber cumplido”

La trayectoria de Luis Jiménez, hoy director de Ciberseguridad del Centro Tecnológico del Notariado, está marcada por un hilo conductor: el compromiso con el servicio público y la seguridad nacional. Coronel y especialista criptólogo, su carrera se ha desarrollado en el corazón de instituciones como el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), donde la convivencia entre perfiles técnicos, jurídicos y de gestión fue la base de su quehacer diario, un entorno similar al actual en CTNotariado.

“Tras tantos años en un organismo cuya esencia es la seguridad nacional y el servicio público, llegar al Notariado es un paso natural”, explica. “Aquí se garantiza la fe pública, que es la confianza que el ordenamiento deposita en determinados funcionarios para dar validez a los actos jurídicos. Sin fe pública no hay seguridad jurídica, y sin seguridad jurídica se debilita la eficacia del servicio público y por ende se compromete la seguridad nacional”.

Arquitecto de la ciberseguridad en España

Desde la Subdirección General del Centro Criptológico Nacional (CCN), Jiménez fue una pieza clave en la construcción de la arquitectura de ciberseguridad del país: participó en el desarrollo de la Estrategia Nacional de Ciberseguridad, en la puesta en marcha del Esquema Nacional de Seguridad en las administraciones públicas y en la mejora de las capacidades de respuesta ante incidentes.

Un camino exigente, pero también apasionante. “He vivido la evolución de la seguridad informática desde sus bases más rudimentarias hasta el moderno concepto de ciberseguridad, en un entorno cada vez más complejo e hiperconectado”, explica Jiménez. Lejos de sentir que ha alcanzado un punto de estabilidad, confiesa que se enfrenta a su trabajo como si estuviera empezando de nuevo: “Sinceramente, me siento como al principio de mi carrera, con todo por aprender y asimilar”.

Luis reconoce que el mayor desafío, pero también el más motivador, “es mantenerme actualizado ante un panorama de amenazas que cambia casi a diario”. La sofisticación de ataques como el ransomware, la inteligencia artificial generativa usada para suplantación o ingeniería social, y las amenazas persistentes avanzadas (APT) requieren un esfuerzo continuo de formación y adaptación. “Después de 35 años, esto implica desaprender hábitos obsoletos y dominar nuevas tecnologías, algunas radicalmente distintas a las de los primeros años de mi carrera”, asegura Luis.

Nuestro director concibe la ciberseguridad como una disciplina integral que combina tecnología, procesos y personas. “Debemos abordar la ciberseguridad en el Notariado como un eje transversal que garantice la confianza digital, la protección jurídica del ciudadano y la credibilidad del sistema notarial. No es solo un desafío técnico, sino también ético, organizativo y estratégico”

Como uno de los mayores expertos en la materia en nuestro país, tiene claro que es esencial establecer una cultura organizacional centrada en la seguridad, “donde cada actor —notarios, empleados, técnicos y usuarios— conozca los riesgos, las buenas prácticas y los protocolos de actuación. Es imprescindible pasar de una postura reactiva a una ciberseguridad proactiva, anticipando vulnerabilidades antes de que se conviertan en incidentes”.

Luis trabaja para que esta visión se convierta en una realidad en su nueva etapa en el Centro Tecnológico del Notariado: “La clave está en proteger todo el ciclo de vida del dato, desde su creación hasta su almacenamiento y transmisión, aplicando medidas como la criptografía avanzada, la gestión de identidades digitales o la inteligencia artificial, y es fundamental colaborar con otros actores públicos y privados (ministerios, CSIRT nacionales, operadores tecnológicos)”.

Tras jornadas intensas, Jiménez asegura tener facilidad para desconectar. Le gusta caminar al final del día, leer o dedicar tiempo al bricolaje. Y, sobre todo, mantener la serenidad: “Creo que soy bueno controlando el estrés. Lo que me guía siempre es la actitud de servicio y la íntima satisfacción del deber cumplido”.

El mayor reto probablemente sea mantenerme actualizado ante un panorama de amenazas que cambia casi a diario

Caminar es uno de los hábitos de Luis Jiménez para desconectar tras jornadas intensas de trabajo.