Boletín Nº9 Octubre - Diciembre 2025

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Miguel López Cisneros, Manager de Diseño de Nuevos Productos y Servicios

Una mirada experta que transforma necesidades en nuevos servicios para el Notariado

Desde pequeño, Miguel López Cisneros ha vivido rodeado de tecnología. Su primer contacto fue con un ZX Spectrum en 1982, un ordenador mítico que marcaría el inicio de una afición que nunca abandonó. La vida, sin embargo, lo llevó al ámbito jurídico: estudió Derecho y ejerció como abogado durante varios años. Cuando llegó al Centro Tecnológico del Notariado, encontró la combinación perfecta de estos dos mundos: la tecnología y el Derecho trabajando juntos para mejorar el servicio público notarial.

Hoy, más de once años después, su papel dentro de la Dirección de Negocio y Operaciones se centra en algo esencial: establecer procedimientos que permitan una atención más proactiva a los notarios y detectar nuevas necesidades para impulsar nuevos productos que aporten valor y mejoren los servicios actuales. “Mi trabajo es, en gran parte, anticiparme. Comprender qué necesitan los notarios y notarías, cómo evoluciona su relación con otros colectivos, y cómo el CTNotariado puede acompañarlos en ese camino”, asegura.

Miguel considera que su principal aportación está precisamente en esa visión transversal: analizar cada proyecto desde diferentes ángulos y con un conocimiento profundo de la operativa notarial. Su recorrido por la empresa —que incluye acciones comerciales, negociación de contratos y convenios, lanzamiento de nuevos productos, participación en aspectos de usabilidad de herramientas e identificación de oportunidades de mejora—, le ha permitido “entender muy bien cómo trabajan las notarías y qué necesitan para ser más eficientes”, apunta.

Entre los servicios que coordina, destaca un proyecto organizativo que se está llevando a cabo recientemente: unificar en una única página principal el acceso a toda la Sede Electrónica Notarial. Con el tiempo, se han generado múltiples portales digitales, y el reto ahora —comenta— es integrarlos de forma más clara, ordenada y accesible.

Uno de los mayores aprendizajes que Miguel se lleva de todos estos años en la empresa es la visión global que ha adquirido. Su primera etapa estuvo ligada al trato directo con notarios lo que le permitió conocer en detalle el funcionamiento práctico de muchos proyectos que llevamos a cabo. Más adelante, también conoció de manera cercana nuestras relaciones con administraciones públicas, ciudadanos, entidades financieras y empresas. Esa mirada amplia, que conecta áreas y necesidades, es hoy una de sus principales fortalezas. “Me ha permitido tener una visión completa del ámbito de actuación del Centro”, reconoce.

De cara a los próximos años, Miguel imagina un área de servicios más cercana, más proactiva y aún más conectada con notarios y notarías. Su deseo es que el vínculo entre el Centro Tecnológico y la corporación notarial siga fortaleciéndose a través de mejoras continuas, sinergias y una relación basada en la confianza.

Fuera del trabajo, Miguel disfruta de la familia, los amigos, el cine, la lectura, el deporte, la historia y viajar para conocer otros lugares y culturas. Recientemente ha comenzado un proyecto personal que une dos de esas pasiones: la historia y su familia. Está reconstruyendo su árbol genealógico familiar para conocer más acerca de sus antepasados, y ya ha conseguido remontarse hasta 13 generaciones, encontrando registros familiares anteriores al año 1544. Una búsqueda que —según él— “promete llegar incluso más lejos”.

Miguel López disfrutando de uno de sus viajes en Praga.