Boletín Nº10 Enero - Marzo 2026
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Raúl Cerezo, Responsable del departamento UX/UI
Diseñar pensando en quién está al otro lado de la pantalla
Cuando utilizamos un servicio o una plataforma digital, rara vez pensamos en todo lo que hay detrás para que cada paso resulte claro e intuitivo. En el Centro Tecnológico del Notariado, ese trabajo pasa por el equipo de UX/UI, liderado por Raúl Cerezo, encargado de diseñar la experiencia de uso de muchas de las herramientas que utilizan a diario notarías, empresas, administraciones y ciudadanos.
Mucho antes de dedicarse profesionalmente al diseño digital, Raúl ya sentía curiosidad por cómo funcionaban las herramientas tecnológicas. El primer ordenador que tuvo, un Amstrad CPC 464 que le regalaron sus padres, despertó en él una pasión temprana por la creatividad y el diseño que acabó marcando su trayectoria profesional. Tras muchos años dedicándose a proyectos web y aplicaciones de gran escala, inició su etapa en el Centro Tecnológico.
Su trabajo aquí consiste en analizar cómo navegan los notarios a través de las aplicaciones que utilizan a diario, detectar posibles dificultades y buscar maneras de simplificar los procesos. “Durante mucho tiempo las aplicaciones se habían diseñado pensando sobre todo en la parte técnica o en el cumplimiento normativo”, explica. “Nuestro trabajo es poner también el foco en cómo interactúan los notarios con ellas y cómo podemos hacerles el trabajo más fácil”.
Y hacer posible ese enfoque implica colaborar con muchos equipos dentro del Centro, participando en proyectos desde distintas fases de desarrollo. “Intentamos que todos los departamentos implicados en un proyecto, desde el concepto del mismo hasta su programación, comprendan esta filosofía y aporten su granito de arena en el proceso de mejora”, confiesa.
Uno de los retos más habituales de su día a día —destaca— es introducir mejoras en herramientas que llevan años formando parte de la rutina profesional de las notarías. “Hay aplicaciones que los notarios conocen muy bien y utilizan de forma intensiva”, señala. “Cuando introducimos cambios, buscamos mejorar la experiencia sin romper esa familiaridad. Intentamos que todo el conocimiento adquirido por parte del Notariado después de estar años utilizando una aplicación siga siendo válido, pero simplificando y mejorando todos los procesos”.
Intentamos que todo el conocimiento adquirido por parte del Notariado después de estar años utilizando una aplicación siga siendo válido, pero simplificando y mejorando todos los procesos
Un buen ejemplo de ese trabajo ha sido sin duda la actualización de la interfaz de SIGNO. Como explica Raúl, el reto era “modernizar su aspecto, hacer la interfaz más clara y usable sin perder la identidad de la aplicación, ni desorientar a quienes la utilizan cada día”. Y aunque todavía hay trabajo por hacer —asegura—, espera que desde la corporación notarial se perciba esa mejora.
El equipo también colabora en desarrollos vinculados a la Sede Electrónica Notarial y en nuevas iniciativas donde la inteligencia artificial empieza a jugar un papel relevante. Recientemente, también, han participado en la puesta en marcha del Portal Estadístico del Notariado. Un proyecto que, tras haber formado parte de él desde su etapa inicial, el margen de mejora en la experiencia de uso ha resultado todavía mayor.
Por qué diseñar para un entorno como el notarial implica pensar en perfiles de usuarios muy distintos. Mientras algunas herramientas están pensadas para un uso intensivo dentro de las notarías, otras deben resultar claras y comprensibles para ciudadanos que acceden de forma puntual a los servicios notariales. A ello se suma otro aspecto cada vez más importante: la accesibilidad. El equipo trabaja para que los servicios digitales cumplan con los estándares europeos que garantizan que cualquier persona —incluidas aquellas con discapacidad visual, auditiva, cognitiva o motriz— pueda utilizarlos sin dificultades.
Para Raúl, el sentido de todo este trabajo es claro: “simplificamos y mejoramos procesos digitales para que nuestras aplicaciones faciliten realmente el trabajo de las notarías y ayuden a acercar sus servicios a la sociedad”.
Fuera del ámbito profesional, siempre ha tenido muchas aficiones que le han permitido desconectar y cambiar de chip, casi todas relacionadas con el arte y la cultura. Se considera un cinéfilo empedernido y también un amante de la música. “Asisto con frecuencia a conciertos y festivales donde descubro nuevas bandas”, explica. Además, tiene una colección de consolas y videojuegos que comenzó en su infancia y que todavía conserva con cariño. Sin embargo, una pasión que destaca por encima de todas las demás es la lectura. Entre novelas y cómics, su gran biblioteca personal supera ya los 4.000 ejemplares, una afición que sigue alimentando siempre que tiene ocasión.