Boletín Nº12 Julio - Septiembre 2026
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Maria Dolores Ferrer-Cazorla, responsable Funcional Legal
Un puente entre el Derecho y la tecnología
Derecho y tecnología pueden parecer ámbitos alejados, pero llevan años conectados. Como responsable Funcional Legal, Lola trabaja en ese punto de encuentro, ayudando a que las necesidades jurídicas y funcionales se traduzcan en soluciones tecnológicas que aporten valor al Notariado.
Su llegada al Centro Tecnológico, dentro de la Dirección de Negocio, Operaciones e Internacional, supuso un cambio de perspectiva. “Después de dedicar muchos años de mi vida al ámbito jurídico, encontré en el sector tecnológico un entorno especialmente atractivo por su dinamismo y por la transformación constante que estaba experimentando”, explica. Desde entonces, Lola ha ido incorporando a su conocimiento del Derecho una visión cada vez más funcional y tecnológica.
En la práctica, su papel consiste en entender qué necesidad se quiere resolver, cuál es el marco jurídico en el que se desarrolla un proyecto y cómo trasladar todo ello a requisitos que puedan implementar los equipos técnicos. “Mientras el Derecho determina las garantías que deben existir, la tecnología permite encontrar la forma de trasladarlas al entorno digital”, indica. Para Lola, la clave es que la visión jurídica esté presente desde el inicio de cualquier proyecto. “Es importante que el conocimiento jurídico no aparezca únicamente al final, sino que forme parte del diseño del proyecto desde sus primeras fases”.
Esta forma de trabajar cobra especial importancia en los proyectos internacionales, donde conviven distintos sistemas jurídicos y diferentes formas de acreditar cuestiones como la identidad o la representación. El reto —señala— no consiste en conseguir que todos los sistemas sean iguales, sino en que puedan “entenderse entre sí y confiar unos en otros”.
En este contexto se enmarca WE BUILD, una iniciativa europea en la que participa el CTNotariado y que trabaja en el desarrollo de soluciones relacionadas con la identidad y los servicios de confianza. Este tipo de proyectos —comenta Lola— representan una oportunidad para que el Notariado aporte uno de sus principales valores diferenciales: la confianza que ofrecen los datos procedentes de fuentes auténticas.
“En el entorno digital, no basta con saber quién es una persona. En determinadas operaciones también es necesario conocer si esta puede actuar en nombre de una sociedad y con qué facultades. Contar con información societaria y de representación que sea fiable, estructurada y verificable puede facilitar operaciones entre distintos países y reducir comprobaciones que hoy requieren más tiempo y documentación. Y ahí el Notariado tiene mucho que aportar”, afirma.
Esta cuestión lleva a otro aspecto que Lola considera fundamental: la calidad y procedencia del dato. Una credencial puede estar perfectamente construida desde el punto de vista tecnológico, pero su valor dependerá de que la información que contiene sea auténtica, fiable y esté actualizada. “Participar desde el inicio en la definición de estas nuevas infraestructuras permite al Notariado aportar su experiencia en identidad, representación y seguridad jurídica”, añade.
Participar desde el inicio en la definición de estas nuevas infraestructuras permite al Notariado aportar su experiencia en identidad, representación y seguridad jurídica
Más allá de los grandes proyectos internacionales, Lola destaca que innovar también significa seguir mejorando los servicios que ya existen. Adaptarlos a cambios normativos, incorporar nuevas tecnologías o simplificar procesos forma parte de ese trabajo. “Innovar no significa siempre crear algo completamente nuevo”, comenta. “En muchas ocasiones, el reto está precisamente en encontrar nuevas formas de mejorar lo que ya tenemos”.
Y es precisamente esa mirada hacia el futuro la que marca su forma de entender el papel del Centro Tecnológico y del propio Notariado. “La tecnología seguirá abriendo nuevas posibilidades. El reto no es solamente digitalizar lo que ya hacemos, sino decidir qué papel queremos desempeñar dentro del nuevo ecosistema digital y contribuir activamente a construirlo”, señala.
Fuera del trabajo Lola encuentra en el deporte y las actividades al aire libre su mejor manera de desconectar. Practica barre —entrenamiento que combina elementos del ballet clásico, el pilates y el yoga— normalmente a primera hora de la mañana, una rutina que le ayuda a empezar el día con energía. También disfruta del senderismo y de descubrir nuevos lugares siempre que tiene ocasión. Una combinación que le permite cambiar de ritmo y, como ella misma explica, disfrutar de una de las mejores formas de desconectar.