Martí Ras, profesional del CTNotariado, sentado en un espacio de trabajo.

Boletín Nº12 Julio - Septiembre 2026

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Martí Ras, Product Manager

De la idea al producto

Martí Ras llegó al Centro Tecnológico como Product Manager atraído por la posibilidad de crear productos digitales y comprobar cómo tecnologías que muchas veces parecen demasiado teóricas pueden tener una aplicación real. Blockchain o la inteligencia artificial forman parte de los proyectos en los que trabaja, siempre con la mirada puesta en desarrollar soluciones útiles y que aporten valor.

Su trabajo combina el desarrollo de producto con un importante componente técnico. En el día a día, esto implica identificar las necesidades, coordinarse con los distintos equipos y tomar decisiones sobre cómo llevar cada idea a la práctica. “No me dedico a programar el producto directamente, pero sí necesito conocer suficientemente bien la parte técnica para poder tomar decisiones y detectar cuándo una idea es sencilla sobre el papel, pero complicada de llevar a producción”, explica. “Estoy en ese punto intermedio entre saber qué problema queremos resolver y determinar cómo podemos construir la solución”.

Ahí está, precisamente, una de las partes que más le interesan de su trabajo: conseguir que una buena idea se convierta en un producto digital útil y viable. Martí considera que hoy en día una de las cualidades imprescindibles para desarrollar productos tecnológicos es saber moverse entre mundos distintos. “Poder hablar con un usuario para averiguar qué necesita, con el departamento de diseño para pensar cómo resolverlo y con un desarrollador o arquitecto para valorar qué implica construirlo”, señala.

Es importante encontrar ese equilibrio entre lo que sería ideal, lo que aporta realmente valor para el Notariado y lo que tiene sentido construir

No se trata de dominar el trabajo de cada uno de esos perfiles, sino de tener una visión global que permita conectarlos y avanzar en una misma dirección. “Una de las partes más importantes de mi trabajo es precisamente traducir”, indica. Trasladar una necesidad de negocio a un diseño de producto y después a una propuesta que un equipo técnico pueda construir, pero también recorrer el camino inverso y explicar cómo una limitación técnica puede afectar al producto. Al final —resume— se trata de encontrar “ese equilibrio entre lo que sería ideal, lo que aporta realmente valor para el Notariado y lo que tiene sentido construir”.

Esta forma de trabajar está muy presente en WE BUILD, uno de los proyectos europeos en los que participa Martí actualmente. Desde su posición, trabaja en la parte técnica y de desarrollo del producto, tratando de definir las necesidades del piloto y de la corporación notarial y determinar cómo trasladarlas a las tecnologías y estándares que utilizamos en el Centro. “El reto está en convertir todo eso en un caso de uso que no sea simplemente una demo, sino que tenga suficiente realismo técnico y funcional como para poder probarlo en múltiples entidades de distintos países”.

Precisamente trabajar en un entorno internacional está siendo también una experiencia de aprendizaje para él. Cuando se incorporó al proyecto, Martí reconoce que era probablemente uno de los perfiles con menos experiencia. “Al principio impone”, admite. Pero esa situación también le ha obligado a salir de su zona de confort y aprender mucho. “Cuando consigues ponerte al día y empiezas a aportar en conversaciones en las que inicialmente ibas un paso por detrás, la sensación es bastante buena”, cuenta.

Actualmente también participa en muchas otras iniciativas relacionadas con inteligencia artificial y todo lo que está surgiendo alrededor de ella. Lo que le resulta especialmente interesante es que, en proyectos de gran dimensión, la tecnología no lo es todo. También hay que coordinar equipos, alinear intereses y gestionar puntos de vista diferentes. “A veces incluso egos, que también forman parte del desarrollo de cualquier proyecto grande”, reconoce con una naturalidad que resume bastante bien la complejidad que hay detrás de sacar adelante un proyecto tecnológico desde cero.

Fuera de la oficina, a Martí le apasiona el mundo de la gastronomía, tanto descubrir restaurantes como cocinar en casa, una afición a la que dedica bastante tiempo y en la que se considera ya “un cocinero bastante avanzado”. También disfruta de los deportes de montaña, especialmente el esquí y el alpinismo, y tiene un especial interés por los coches y la automoción.

Martí Ras practicando alpinismo en una zona de alta montaña.
Martí Ras practicando alpinismo, una de sus aficiones.